Soplan vientos de reestructuración en la banque...
Tuesday, March 20, 2007
Friday, March 16, 2007
Grasa (cuando la cultura chorrea) de la Revista Noticias
http://www.revista-noticias.com.ar/comun/nota.php?art=234&ed=1576
Friday, March 02, 2007
Estadistica creativa 1.0
... exportando industria argentina!!
El contagio es mutuo: enojado por la inflación, Chávez forzó un nuevo método para medirla
Thursday, March 01, 2007
Thursday, February 08, 2007
La Tilinguería
"Me hubiera gustado conocerla"
Lo dijo a LA NACION Giscard d´ Estaing, que pasó inadvertido cerca de la senadora
PARIS.- Todos lo vieron entrar en el salón del hotel Meurice, en donde se hospedan la senadora Cristina Fernández de Kirchner y el canciller Jorge Taiana, pero sólo los comensales franceses reconocieron al ex presidente Valéry Giscard d Estaing cuando atravesó el lobby y se dirigió al exclusivo restaurante del palacio.
Con su figura esbelta, que supera el metro noventa, fue difícil no percibirlo. Los franceses siguieron con su mirada el sencillo paso del ex presidente mientras que el personal del hotel reverenciaba a uno de sus parroquianos más distinguidos.
La primera dama no estaba muy lejos y mantenía una entretenida charla con el canciller, el embajador en Francia, Eric Calcagno, y un "amigo", según definieron fuentes de la comitiva argentina al cuarto asistente del restringido aparte, en el bar del establecimiento.
Entre los casi 30 miembros de la comitiva que acompaña a la senadora, esparcida por el lobby del hotel, nadie se percató que se trataba del ex presidente francés; para ellos fue sólo uno más.
Valéry Giscard d Estaing no es un desconocido para la Argentina. Fue justamente presidente de Francia entre 1974 y 1981. Su conocimiento sobre algunas facetas de ese período de la historia argentina serían de gran interés para los historiadores y más de un periodista se desviviría por obtener alguna primicia.
Más aún: el nombre del ex presidente fue citado recientemente por el ex comandante de operaciones navales Luis María Mendía ante el juez federal Sergio Torres. Mendía reclamó la comparecencia de Giscard d Estaing, de su primer ministro Pierre Messmer, así como de toda la planta diplomática francesa que reportaba en la Argentina entre los períodos de 1976 y 1983. Y reclamó que se investigara el papel de Francia en la Argentina durante la dictadura. Además, el ex marino Alfredo Astiz vinculó en una declaración al juez Torres a un "agente" francés, Bertrand de Perseval, en la desaparición de las monjas Leonie Duquet y Alice Domon.
Nada de eso se escuchó en el lobby del hotel. Giscard d Estaing, impulsor de la Constitución Europea (que desfallece desde que Francia la rechazó en un referéndum en mayo de 2005), se sentó en una mesa del restaurante para almorzar.
Del otro lado de la sala, minutos después, la senadora Cristina Kirchner salió del bar y se dirigió directamente hacia el ascensor para recluirse en su suite, donde pasa la mayor parte de su estadía parisina.
El canciller, junto con el vocero presidencial, Miguel Núñez, su asistente, la asistente de Taiana y el enviado especial de la agencia estatal Télam pidieron entonces mesa en el restaurante y se instalaron a pocos metros de donde almorzaba el ex presidente francés.
La fecha y hora de la audiencia de la primera dama con el ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, candidato a las elecciones de abril por la derecha conservadora Unión por un Movimiento Popular, todavía formaba parte de las especulaciones. Probablemente éste haya sido uno de los temas de conversación en la mesa argentina.
Entre la entrada y el "plato de resistencia" -como el arte de la mesa define aquí al plato principal-, Giscard d Estaing pasó inadvertido y nadie de la comitiva argentina se acercó para advertirle de la presencia en Francia de la primera dama de la Argentina.
Terminado su almuerzo, el ex presidente emprendió la partida y, ya en la puerta, dialogó con LA NACION.
"Presidente, ¿sabe que la primera dama de la Argentina y probable candidata en las próximas elecciones está aquí en el hotel?", se le preguntó.
-¿En serio? ¿En dónde?, respondió el ex presidente girando su cabeza sorprendido y buscando con la mirada a la huésped en cuestión.
-Debe estar en su suite del tercer piso.
-Ah, bueno, le dirá usted que me gustaría conocerla- respondió Giscard d Estaing, con cierto tono de desilusión-. Pero, ¿qué es?, ¿de qué partido es?
-Bueno, es del peronismo.
-Claro. Sí, del nuevo peronismo. Bien, le dirá entonces que me gustaría conocerla.
Fue su última respuesta antes de estrechar la mano para despedirse.
Por Patricio Arana
Para LA NACION
http://www.lanacion.com.ar/881778